Fotos prostis sexo feminista

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Después, con uno de mis clientes que es politólogo, los servicios eran un día servicio sexual y otro día discutir un libro o capítulo que me había dado para leer. Mi cliente me facilitó todos los medios: Cuando empecé a militar en la organización y a interesarme por las cuestiones de género, me hizo ruido esa postura.

Me trabajaba la culpa al decirme que tenía que salir de la esquina, cuando él me había conocido ahí y pagaba por mis servicios. Él quería hacerme una mujer culta y yo no necesito ser culta para ser alguien, yo ya soy alguien: La carrera abandonada en las aulas continuó en las calles desde el orgullo y el compromiso de la identidad asumida.

El resultado de esa invisibilización, ahora revelada, fueron cinco aulas colmadas de compañeras queriendo escuchar. No solo la cantidad de chicas que asistieron, sino de la manera en que se dio el debate. Había una forma muy amena de conversar con respeto y sobre todo mucho interés en escucharnos. Eso, en comparación a la mayoría de los espacios en los que el movimiento de trabajadoras sexuales viene participando, no es algo que se dé tan seguido. Antes, te recibías de feminista abrazando la línea abolicionista, no había otra posibilidad.

Ahora, el movimiento de Trabajadoras Sexuales comenzó a organizarse y a nuclearse en centrales de trabajadores, y eso genera una disputa de espacios. Nuestra postura tambalea las estructuras.

Tanto en el anterior gobierno, como en éste. Pero el movimiento de mujeres acompañó fuertemente la lucha por la reglamentación del trabajo de empleadas de casas particulares. Me parece que de fondo hay un tema no saldado con la sexualidad.

Ese término apela a una mirada abolicionista. Planteamos la reivindicación de las trabajadoras sexuales. Con respecto a la palabra puta, es una palabra que se usa para denigrar a las mujeres y el estigma puta no nos atraviesa solamente a nosotras, sino a toda mujer que se salga de las normas establecidas.

Se apela a eso para denigrar, invisibilizar y descalificar la verdadera toma de decisiones de las mujeres. Una opta dentro de las pocas posibilidades que tiene. En mi caso, ser niñera no me gustó porque no tengo paciencia con los chicos. Como empleada administrativa me sentí super explotada, muy mal paga.

A los 21 años me costaba mucho conseguir empleo o los sueldos eran muy bajos, siempre en negro. Soy de General Rodríguez y nunca podía alquilar en Capital, me costaba mucho estudiar y trabajar a la vez. Viajaba muchísimo y mal. Tampoco tenía la posibilidad de que mis padres me paguen un departamento, como le ocurría a algunas compañeras. Busqué otra salida para mi vida y el trabajo sexual no era algo que veía de mala manera sino todo lo contrario.

Las abolicionistas dicen que hay un abuso de poder del cliente hacia nosotras. No nos gusta que nos pongan en ese lugar de mujeres tontas, que no sabemos decidir qué precio ponerle a nuestra sexualidad y que el hombre viene y hace lo que quiere.

Los límites los ponemos nosotras. Obviamente hay situaciones de violencia que como movimiento de trabajadoras sexuales estamos reflejando todo el tiempo. Pero a la inversa de lo que el abolicionismo plantea sobre la prostitución como violencia hacia nuestros cuerpos, para nosotras la violencia que sufrimos viene de parte del Estado.

Para el abolicionismo, toda transacción de dinero por sexo es violenta. Solo se puede vivir la prostitución como víctima. Entonces cuando aparecemos nosotras como trabajadoras sexuales que decidimos serlo y exigimos derechos, buscan invisibilizar nuestras voces. Todas tienen que ser escuchadas. El Estado argentino entiende que todo es trata, desligitimando nuestros testimonios, creyendo que es producto de un discurso que nos dijo nuestro patrón que tenemos que decir para cuidar su negocio. Nos redujeron como mujeres no pensantes, que somos inducidas por terceros a decir lo que tenemos que decir.

Hoy por hoy no hay una diferencia entre trata, explotación laboral y trabajo sexual autónomo. Nadie pregunta si la trabajadora quiere estar ahí o no.

Se nos pone a todas en la misma bolsa, y así no se puede ayudar a quienes no quieren hacerlo. Nosotras pedimos que caso por caso se vea resuelto.

Que se le puedan dar oportunidades laborales reales a esas mujeres. Pero las complejidades que hay en esta actividad quedan simplificadas en abolir o penalizar al cliente. Reconocemos que hay cierta desigualdad, no en la prostitución sino en el sistema en el que vivimos.

Pero se sigue adjudicando todos los problemas sociales, culturales o económicos a la prostitución. Podríamos decir lo mismo de la empleada doméstica, una mujer pobre que limpia la casa de alguien rico, muchas veces en malas condiciones. Ahí se pidieron derechos laborales. Las pocas mujeres que toman servicio de trabajadores sexuales lo hacen con mucha culpa. Eso reproduce los mandatos culturales que indican que cuando la mujer siente placer siempre tiene que sentir humillación.

El sexo es algo que el hombre tiene ganado para su territorio y la mujer simplemente tiene que ceder y dar placer. El hombre parece estar obligado a reforzar su sexualidad: Esa visión moral de la sexualidad hace que mucha gente se reconozca como abolicionista apelando al "asco". El asco no es un sentimiento legítimo para decir si un trabajo debe ser reconocido como tal o no. Claramente con algunas cosas se generan diferencias.

Creo que hay que traer al feminismo las voces de las verdaderas protagonistas. Hay otras feministas que hablan de prostitución y nunca se comieron un día en cana, no saben lo que es el estigma de ser puta. Eso de decir 'esta no puede hablar pobrecita, entonces yo hablo por ellas', es una actitud paternalista, maternalista.

Cuando caímos por primera vez al Encuentro de Mujeres, como lo hacen otros sindicatos, lo primero que nos dijeron es: Nos hacían un juicio de valores. Nuestro trabajo no es indigno, indignas son las condiciones en las que trabajamos, como muchos otros sectores. Yo creo que, hoy por hoy, ser abolicionista es estar a favor de que la policía persiga a todas las mujeres que quieren ejercer el trabajo sexual bajo cualquier modalidad. Es decir, nadie puede abiertamente avalar ese delito aberrante.

Tanto Georgina como yo podemos ser consideradas víctimas de trata. De hacho, muchas veces quedan registradas compañeras como víctimas rescatadas cuando en realidad eran trabajadoras autónomas trabajando en un departamento que la policía allanó.

La abolición nunca va a suceder. Las trabajadoras sexuales también queremos que la trata de personas no exista. Ni que se le tenga que entregar parte de las ganancias a un tercero. Es decir, estaban decidiendo sobre nosotras, pero sin nosotras. Durante mucho tiempo estuvimos dando vueltas en ese discurso de que las trabajadoras sexuales tenemos que combatir la trata.

Pero es como mucho ya, porque tenemos que luchar por nuestras condiciones laborales y también contra la trata. Sin clientes no hay plata ríen. La verdad que eso fue toda una política de comunicación del anterior gobierno de intentar generar conciencia, que algunos sectores lo utilizaron para intentar penalizar al cliente de prostitución. Nosotras nos reunimos con ellos para decirles que era sumamente discriminatorio, que le estaban trabajando la culpa a los hombres con esos spots.

Los metían entre pausa y pausa en el medio de un mundial. Fue una jugada inteligente. Hay trata de personas en los talleres textiles y en los campos, donde trabajan pibes de seis años.

La trata de personas existe porque hay una complicidad política, policial y judicial. Muchas veces las abolicionistas difunden estudios en los que se afirma que bajó el trabajo sexual.

Lo que hizo el gobierno es limpiar las calles.

Es decir, nadie puede abiertamente avalar ese delito aberrante. Tanto Georgina como yo podemos ser consideradas víctimas de trata. De hacho, muchas veces quedan registradas compañeras como víctimas rescatadas cuando en realidad eran trabajadoras autónomas trabajando en un departamento que la policía allanó.

La abolición nunca va a suceder. Las trabajadoras sexuales también queremos que la trata de personas no exista. Ni que se le tenga que entregar parte de las ganancias a un tercero.

Es decir, estaban decidiendo sobre nosotras, pero sin nosotras. Durante mucho tiempo estuvimos dando vueltas en ese discurso de que las trabajadoras sexuales tenemos que combatir la trata.

Pero es como mucho ya, porque tenemos que luchar por nuestras condiciones laborales y también contra la trata. Sin clientes no hay plata ríen. La verdad que eso fue toda una política de comunicación del anterior gobierno de intentar generar conciencia, que algunos sectores lo utilizaron para intentar penalizar al cliente de prostitución. Nosotras nos reunimos con ellos para decirles que era sumamente discriminatorio, que le estaban trabajando la culpa a los hombres con esos spots.

Los metían entre pausa y pausa en el medio de un mundial. Fue una jugada inteligente. Hay trata de personas en los talleres textiles y en los campos, donde trabajan pibes de seis años. La trata de personas existe porque hay una complicidad política, policial y judicial. Muchas veces las abolicionistas difunden estudios en los que se afirma que bajó el trabajo sexual.

Lo que hizo el gobierno es limpiar las calles. Muchas llegan diciendo "me quedé sin lugar de trabajo. Hoy, en , hay mujeres que van presas de uno a 60 días por ejercer en la calle. El trabajo sexual no es delito en Argentina, pero tampoco hay condiciones para realizarlo. También creció la organización porque hoy por hoy hay otros medios donde las trabajadoras sexuales cuentan sus experiencias, algo que en el no existía. A nosotras nos escriben desde todo el país contando sus experiencias.

Hay una necesidad imperiosa de contar para romper un poco el cerco del discurso abolicionista que predominó durante mucho tiempo en este país, y que hizo que mucha gente eligiera taparse, esconder su verdadera actividad. Hay familias que lo aceptan y otras que no. Hay todo un estigma. El autónomo, en todas las modalidades que las mujeres decidan.

De todas maneras, también es necesario revisar la legislación de cada provincia. Hoy en 12 de ellas tenemos prohibidos los cabarets. Share on Google Plus. Viernes 25 de Mayo de Un encuentro a puro cuarteto: Ulises Bueno visitó a los jugadores de la Selección en Ezeiza.

Las perlas de los dorsales de la Selección: Las advertencias de Henry Kissinger sobre el futuro de la inteligencia artificial. La inteligencia artificial llega a los celulares de gama media. Desvalijaron el departamento de la hija de "Minguito": Los famosos que asistieron a la marcha contra el FMI en el Obelisco.

La confianza de Klopp antes de la final de la Champions League: Barrio Joven, la incubadora de la experimentación artística de arteBA. Las 4 curiosidades que tenés que saber antes de ver 'Han Solo: El Estado no se mete en averiguar el tipo de masaje que se ofrece. Entro en el régimen general de artistas.

No hay un sindicato de prostitutas como no lo hay de escritores. Pero sí existen asociaciones diversas de ambos colectivos. Ninguna de ellas querría que se regulara la prostitución o que el dueño del local la contratara como prostituta. Si estuvieran contratadas, no elegirían; estarían obligadas a hacerlo.

Su marido no lo sabe, o sus hijos, o sus familiares. O muchas posibles historias de amor. Muchas, para colmo, no se consideran prostitutas. Georgina Orellano se calza la bandera de puta feminista y se asume orgullosa como mujer pobre de clase trabajadora.

Transformar todo eso es doloroso porque es sentir que fuiste una pelotuda ignorante durante mucho tiempo. De a ratos, también, estudió en la universidad, pero le aburrió.

Cuando salí del colegio empecé la carrera de Psicología. Después, con uno de mis clientes que es politólogo, los servicios eran un día servicio sexual y otro día discutir un libro o capítulo que me había dado para leer. Mi cliente me facilitó todos los medios: Cuando empecé a militar en la organización y a interesarme por las cuestiones de género, me hizo ruido esa postura.

Me trabajaba la culpa al decirme que tenía que salir de la esquina, cuando él me había conocido ahí y pagaba por mis servicios. Él quería hacerme una mujer culta y yo no necesito ser culta para ser alguien, yo ya soy alguien: La carrera abandonada en las aulas continuó en las calles desde el orgullo y el compromiso de la identidad asumida.

El resultado de esa invisibilización, ahora revelada, fueron cinco aulas colmadas de compañeras queriendo escuchar. No solo la cantidad de chicas que asistieron, sino de la manera en que se dio el debate. Había una forma muy amena de conversar con respeto y sobre todo mucho interés en escucharnos.

fotos prostis sexo feminista Las palabras de Lanteri alborotaron el cónclave. Y poquísimas se atreven a recibir solas en casa, sin protección. Pero se sigue adjudicando todos los problemas sociales, culturales o económicos a la prostitución. Nosotras nos reunimos con ellos para decirles que era sumamente discriminatorio, que le estaban fotos prostis sexo feminista la culpa a los hombres con esos spots. Y si los putos, las tortas y las compañeras trans tienen un día del orgullo para conmemorar, justamente, que hay un orgullo de esa identidad, nosotras queremos demostrar que no vivimos lo nuestro como una situación de culpa, sino desde la reivindicación. Muchos empresarios de la industria del sexo han sido condenados por a las prostitutas, las propias declaraciones de éstas, aquí y en otros. Creo que hay que traer al feminismo las voces de las verdaderas protagonistas.

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