Prostitutas de natalia ferrari entrevista

prostitutas de natalia ferrari entrevista

Si partimos de esa idea, tiene sentido que las mujeres no lo vean como algo atractivo. Por otra parte, las mujeres hemos tenido históricamente una represión sexual muy fuerte. Si miramos la biología, podemos ver que los hombres tienen la parte del cerebro relacionada con el sexo el doble de grande que en las mujeres. En resumen, nuestro nivel de testosterona es considerablemente inferior, cargamos un legado de cultura machista que nos señala si vivimos nuestra sexualidad libremente y hay mucho rechazo hacia la prostitución.

Creo que esas son las razones principales por las que las mujeres van menos de putas. Como he dicho antes, nuestros niveles de testosterona son indiscutiblemente distintos. Los hombres no tienen el mismo nivel de interés sexual a lo largo de toda su vida y nosotras tampoco. Somos diferentes biológicamente y culturalmente, es difícil no verse influenciado por esas cosas.

Creo que las personas, pese a la herencia de cada sexo, podemos ser lo que nos dé la gana ser y no se nos debería juzgar siempre en conjunto.

Críticas poco constructivas, opiniones tóxicas y comentarios de personas que se ven en la necesidad de escupirme sus prejuicios. A veces me río y a veces me sienta mal. En el fondo realmente es triste. Hace falta entender que las mujeres somos sujetos que no necesitamos tutelaje y podemos decidir sobre nuestros cuerpos.

Somos personas sexuales, y al igual que las bases del matrimonio han ido evolucionando, pasa lo mismo con el trabajo sexual en donde es posible trabajar en condiciones éticas y feministas. La imagen que se tiene el feminismo radical y su posición abolicionista tiende a estar algo sesgada, en realidad no estamos hablando de un sector del feminismo moralista y conservador que criminaliza a las prostitutas, lo que se defiende es la lucha contra la institución prostitucional.

Un dogma patricarcal es tratar a las putas como recipientes de esperma o normalizar las agresiones diciendo que ese es nuestro trabajo. Esas cosas no corresponden con la prostitución, pero es el retrato que se empeñan en divulgar desde el abolicionismo.

A veces eso significa que otras mujeres elijan algo que no entiendes o que no elegirías para ti. Empatizo completamente con las preocupaciones de las feministas abolicionistas: Pero luchar contra esas cosas no es incompatible con conceder derechos a las trabajadoras sexuales y construir un mundo en donde las mujeres no seamos perseguidas y juzgadas si queremos ser putas. Considero que faltan ganas de escuchar y sobra paternalismo.

Los problemas que atañen a las prostitutas son problemas de las mujeres, creo que el feminismo debería sumar.

Las putas feministas existimos, y el feminismo no puede existir sin nosotras. La prostitución, igual que el porno, es una fuente de entretenimiento y no de educación. Lo que sucede en ella es un retrato de la sociedad en la que vivimos. Creo que hay que atacar la raíz del problema, los hombres machistas vienen así de casa, no son un producto de la prostitución.

La charla de TED de la compañera Toni Mac explica muy bien los diferentes tipo de leyes que existen actualmente y cuales son las consecuencias que tiene cada uno en nosotras. Claro, he tenido clientes con los que conectado mucho, y tanto el sexo como todo el resto del encuentro fue muy enriquecedor.

He sentido muchísimo afecto por muchos clientes y sé que ha sido algo mutuo. Incluso si sexualmente el encuentro me deja indiferente, en la mayoría de las citas me quedo con un sentimiento de satisfacción porque todo existe desde el respeto.

Que se lo tome como un trabajo serio. Pasa unos días haciendo un estudio de mercado y pensando en lo que quieres y lo que no. Conoce tus opciones, decide objetivos y busca herramientas para alcanzarlos. Por Henar Vírseda Natalia Ferrari.

Haz clic para compartir en WhatsApp Se abre en una ventana nueva Haz clic para compartir en Twitter Se abre en una ventana nueva Haz clic para compartir en Facebook Se abre en una ventana nueva. Las putas feministas existimos, y el feminismo no puede existir sin nosotras Notodo: Es importante reconocer que hay un sector de personas que se sienten a gusto con este trabajo. Podemos decir que es un trabajo como otro cualquiera, pero las cifras de agresiones a prostitutas son terroríficas.

Seguramente ese hombre tenga relaciones similares con otras mujeres en su vida. Las putas que conozco han sido agredidas por parejas o exparejas, pero solo en casos excepcionales por un cliente. Es habitual escuchar que si una chica se mete a puta es porque viene de entornos difíciles, de familias desestructuradas Vine a España desde Argentina cuando tenía 11 años.

En mi caso personal, nunca he tenido vínculo afectivo con mi familia. A los 18, en cuanto legalmente pude, pero a los 14 ya quería hacerlo. El tema es que cuando dices estas cosas refuerzas los mitos de la gente: A los 16 años empecé a trabajar en el McDonald's y duré tres días.

Luego estuve también de teleoperadora y tampoco duré mucho, era insoportable. A los 17 empecé a trabajar en un museo Eso lo hice durante unos tres años. Primero por la autonomía: En ese sentido es el trabajo ideal. Cuando quiero, me voy donde sea. Luego, trabajas poco y cobras mucho.

Eso también es muy importante. Tengo autonomía, tengo independencia económica y me deja tiempo libre para hacer otras cosas. En el texto que escribiste describiendo tus relaciones con los clientes había comentarios de gente que no se creía que todo fuera así de agradable. Choca mucho con la visión que ellos tienen de la vida y hay gente a la que eso le molesta. Voy a citar un comentario de los muchos similares que te dejan: Hay tantas cosas mal en ese comentario Hago lo que quiero hacer, es como si dijera: Porque ahí nadie hace ese tipo de discurso.

No lo vendo, es una herramienta. Han decidido que es una opción mejor que otras. Eso ya te genera relación. También por haberme acercado a asociaciones. Estar activa en redes sociales diciendo que soy puta también ayuda, aunque lo de estar en redes no es algo que necesite personalmente.

En el sentido de que antes era un trabajo oculto, considerado denigrante, y a raíz de figuras como Sasha Grey, Stoya , o aquí en España, Amarna Miller , se ve que son personas independientes, con inquietudes, que no se esconden. He analizado mucho por qué el porno antes era algo horrible y ahora no lo es tanto.

Es por figuras como ellas, por el trabajo que han hecho de visibilizar y profundizar en su persona: Soy todas estas cosas y elijo hacer porno porque me da la gana". Creo que con la prostitución también puede pasar, porque las putas jóvenes empiezan a no querer tener una doble vida, quieren hablar en primera persona, no que hablen otros por ellas. También no tener prejuicios con el sexo, conocerte a ti misma y ser honesta contigo misma. Y sobre todo, tener una estrategia, tomar decisiones proactivas e inteligentes.

Hay que tener un poco de mentalidad emprendedora. En tu blog contaste que el primer cliente fue muy bien. Fue difícil antes de empezar, estaba en plan "puede pasar esto, puede pasar esto otro Puse el anuncio y me empezó a llamar muchísima gente.

Sentía bastante inseguridad y pasaron días antes de empezar realmente a trabajar. Lo difícil fue superar mis miedos. Un eufemismo que se suele utilizar al hablar de prostitución es "vender su cuerpo". Porque todo el mundo trabaja con su cuerpo.

Ahí nadie hace ese tipo de discurso. Mi cuerpo no son los genitales, mi cuerpo es toda yo, y uso mi cuerpo y mi cabeza en el trabajo como cualquier otra persona. Un servicio íntimo con conexión sexual y humana. Dos personas iguales que quieren compartir un momento agradable sin presiones y sin culpa. Se produce un contexto de cercanía, teniendo claro que soy una persona, no una cosa para que te la folles. El problema es que la gente que empieza a prostituirse lo hace de forma precipitada por estar en una situación de necesidad.

Haces muchas referencias a que proporcionas "un espacio seguro". Esto no es "el cliente siempre tiene la razón". No, hago muchos filtros porque soy consciente de que no todas las personas que acuden a la prostitución tienen esta idea de las relaciones.

Mis clientes entienden esto sin problema porque es el requisito imprescindible para que lleguemos a conocernos. Ni con las putas ni con los que venden magdalenas. La presión que tengo por cumplir cierto tipo de feminidad también la tendría si trabajara en el Zara. En la industria sexual si hay algo es variedad de perfiles. La presión que yo tengo por cumplir cierto tipo de feminidad viene del resto de la sociedad, y también la tendría si fuera camarera o trabajara en el Zara.

Es un error pedirle a las trabajadoras sexuales que seamos portavoces de otras mujeres. Amarna y yo hablamos por nosotras mismas y desde nuestra experiencia, no somos representación de otras mujeres que viven realidades que no conocemos.

Es muy necesario hoy en día que el trabajo sexual deje de estar estigmatizado y hablar con claridad sobre ello es lo que ayuda a derribar prejuicios. En ninguno de los casos deberíamos ser perseguidas ni discriminadas. En este caso ya no hablaríamos de algo elegido, sino impuesto y muchas veces desde fuera, se convierte en una obligación patriarcal.

La trata con fines de explotación sexual es solo una modalidad dentro del trabajo forzado. La manipulación ha sido tan grande q la gente ya asume q trata es lo mismo q prostitución. Teniendo en cuenta el orden social en el que estamos inmersos muchas personas piensan que aun cuando la prostitución es elegida sigue siendo una imposición encubierta, que en realidad esta profesión no se ejerce libremente y que las putas seguís siendo víctimas de los roles y esquemas patriarcales.

Nadie quiere rescatar tampoco a las mujeres que voluntariamente construyen matrimonios heterosexuales, a pesar de que el matrimonio es una institución con orígenes patriarcales en donde no hace mucho, casarte con un hombre te convertía literalmente en su propiedad. Hace falta entender que las mujeres somos sujetos que no necesitamos tutelaje y podemos decidir sobre nuestros cuerpos.

Somos personas sexuales, y al igual que las bases del matrimonio han ido evolucionando, pasa lo mismo con el trabajo sexual en donde es posible trabajar en condiciones éticas y feministas. La imagen que se tiene el feminismo radical y su posición abolicionista tiende a estar algo sesgada, en realidad no estamos hablando de un sector del feminismo moralista y conservador que criminaliza a las prostitutas, lo que se defiende es la lucha contra la institución prostitucional. Un dogma patricarcal es tratar a las putas como recipientes de esperma o normalizar las agresiones diciendo que ese es nuestro trabajo.

Esas cosas no corresponden con la prostitución, pero es el retrato que se empeñan en divulgar desde el abolicionismo. A veces eso significa que otras mujeres elijan algo que no entiendes o que no elegirías para ti.

Empatizo completamente con las preocupaciones de las feministas abolicionistas: Pero luchar contra esas cosas no es incompatible con conceder derechos a las trabajadoras sexuales y construir un mundo en donde las mujeres no seamos perseguidas y juzgadas si queremos ser putas.

Considero que faltan ganas de escuchar y sobra paternalismo. Los problemas que atañen a las prostitutas son problemas de las mujeres, creo que el feminismo debería sumar. Las putas feministas existimos, y el feminismo no puede existir sin nosotras.

La prostitución, igual que el porno, es una fuente de entretenimiento y no de educación. Lo que sucede en ella es un retrato de la sociedad en la que vivimos. Creo que hay que atacar la raíz del problema, los hombres machistas vienen así de casa, no son un producto de la prostitución.

La charla de TED de la compañera Toni Mac explica muy bien los diferentes tipo de leyes que existen actualmente y cuales son las consecuencias que tiene cada uno en nosotras. Claro, he tenido clientes con los que conectado mucho, y tanto el sexo como todo el resto del encuentro fue muy enriquecedor. He sentido muchísimo afecto por muchos clientes y sé que ha sido algo mutuo.

Incluso si sexualmente el encuentro me deja indiferente, en la mayoría de las citas me quedo con un sentimiento de satisfacción porque todo existe desde el respeto. Que se lo tome como un trabajo serio. Pasa unos días haciendo un estudio de mercado y pensando en lo que quieres y lo que no. Conoce tus opciones, decide objetivos y busca herramientas para alcanzarlos. Por Henar Vírseda Natalia Ferrari. No tiene derecho a exigir nada y no es mi posición consentir la misoginia de nadie.

Durante esos comienzos me sentía con muchas ganas de trabajar, había descubierto un mundo nuevo que me gustaba mucho y me lamentaba no haber empezado antes. Supongo que lo descubro haciendo activismo en la ONG de derechos animales. En ese momento tenía 19 y para mí fueron muy importantes esos años en mi vida.

El feminismo empieza calando primero en mi relación conmigo misma y luego con mis ex parejas. Me empiezo a dar cuenta del origen de las inseguridades que tengo con mi cuerpo y empiezo a detectar que las relaciones que había tenido eran tóxicas. En mi trabajo el feminismo es una herramienta fundamental para poder trabajar en condiciones éticas. Como he dicho antes, no es aceptable que un hombre se crea con derecho a abusar de ti porque te esté pagando.

Leyendo a compañeras feministas y trabajadoras sexuales es cuando empiezo a declararme como sujeto de derecho con capacidad de decidir libremente sobre mi cuerpo y mi sexualidad y no dejar que me cosifiquen o me quieran tratar como un trozo de carne en venta. He visto una sororidad increíble entre mis compañeras y muchísima fuerza como mujeres siendo una minoría discriminada.

El trabajo sexual necesita al feminismo, y el feminismo necesita a las trabajadoras sexuales. Hemos leído que eres muy selectiva en cuanto a clientes se refiere. Que pones normas para el disfrute mutuo y descartas si esa persona no te transmite confianza. La prostitución sin relaciones pactadas no es prostitución.

Todas elegimos a nuestros clientes y todas tenemos normas. Cuando alguien es forzada a aceptar clientes que no quiere estamos hablando de explotación laboral, trata o violaciones, y eso es delito.

Cuando una mujer acepta clientes que no quiere porque la alternativa es no pagar el alquiler, estamos hablando de casos de vulnerabilidad extrema en un sistema que no aporta soluciones a la pobreza, y esto recordemos que también pasa en otros trabajos como el sector doméstico, la agricultura o la construcción. Las putas empoderadas no somos una excepción.

Es bien sabido que dentro del movimiento feminista hay un debate interno acerca de la prostitución. Por ejemplo, Beatriz Gimeno dice: Se puede decir exactamente lo mismo del matrimonio heterosexual. Pero de la misma manera que la historia demuestra que el matrimonio ha evolucionado y ya no es exclusivamente una unión en donde el hombre adquiere dominio absoluto sobre su esposa, con la prostitución pasa lo mismo.

Pueden existir relaciones éticas entre putas y clientes. El problema no es la prostitución, igual que no lo es el matrimonio, el problema es el machismo y se puede trabajar contra ello sin necesidad de silenciar las voces de todas las prostitutas que pedimos derechos. Dicho en otras palabras. No creo que el sexo tenga que ser un derecho que estemos obligados a dar para asegurarnos que todos puedan conseguirlo, esto es contrario a las libertades personales.

Las prostitutas decidimos poner otro tipo de condiciones, igual de legítimas. En relación a la pregunta anterior. Todos los trabajos nacen desde una relación de poder desigual en el momento en el que alguien necesita dinero.

Creo que la prostitución puede existir con condiciones éticas, tanto como en el resto de trabajos. El problema es que la situación actual nos hace terriblemente vulnerables a todo tipo de violencia y explotación que en muchos casos ni siquiera tienes capacidad de denunciar. Me parece fundamental entender que en el feminismo formamos parte las trabajadoras sexuales, las agresiones a las putas, son agresiones a todas las mujeres.

Muchas veces leo, por parte de feministas, relatos brutales de hombres abusando de prostitutas y me quedo horrorizada con la normalización que se hace de esas agresiones. Nuestro trabajo no es ser sumisas frente a hombres misóginos. No tengo ninguna duda de ello. En un mundo en donde el cuerpo es el objeto de consumo. Una de mis inseguridades al comenzar a trabajar era no sentirme lo suficientemente atractiva para poder ser puta.

Hasta cierto punto me he dado cuenta que eso no es así aunque sí creo que es un trabajo que exige un grado de feminización.

Puede que yo no me maquille, ni use tacones, y me de igual cuanto peso, pero aun así tengo que depilarme y controlar mi vestuario. Sé que si no lo hiciera tendría menos clientes. De alguna forma todos estamos condicionados como clase obrera a retribuciones injustas, jornadas laborales desmedidas y un compendio de problemas que nacen de un sistema productivo injusto.

prostitutas de natalia ferrari entrevista Los problemas que atañen a las prostitutas son problemas de las mujeres, creo que el feminismo debería sumar. Hemos leído que eres muy selectiva en cuanto a clientes se refiere. Natalia ejerce como modelo para la eroteca 'online' 'Oh Lilith! Agradecemos de antemano a todos nuestros lectores su esfuerzo y su aportación. Vine a España desde Argentina cuando tenía 11 años.

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