Estereotipos de las mujeres prostitutas con vih

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Respecto al endoso de estereotipos sexuales masculinos y femeninos, los resultados sugieren que tanto los hombres como las mujeres que participaron de este estudio, independientemente de su edad, parecen tener actitudes moderadamente estereotipadas con respecto a la sexualidad masculina. Igualmente, el estereotipo de que las mujeres deberían estar dispuestas a satisfacer al hombre sexualmente podría resultar en coerción sexual en el caso de que la mujer no quisiera tener relaciones sexuales durante un momento en particular, nuevamente poniendo en riesgo su seguridad y salud.

Por el contrario, los hombres tienen esa receptividad cuando se trata de su sexualidad, pero no cuando se trata de la sexualidad de la mujer. Aunque este dato no sorprende es una reafirmación empírica de una realidad que hemos venido observando y denunciado por décadas.

Las relaciones sexuales entre hombres y mujeres no son igualitarias llevando la peor parte la mujer. A raíz de estos resultados nos preguntamos: Nuestros resultados indicaron que sí. A mayor endoso de creencias tradicionales sobre la sexualidad masculina y femenina, peor la actitud hacia el uso del condón masculino.

No obstante, queríamos saber si tener actitudes negativas hacia el condón masculino, resulta en una disminución en el uso del condón durante una relación sexual donde hay penetración vaginal. Este hallazgo es sorprendente ya que aparenta contradecir la literatura que sugiere que estos estereotipos sexuales y de género predisponen a las personas a incursionar en conductas sexuales de alto riesgo que podrían atentar contra su salud, como por ejemplo no utilizar un condón durante una relación sexual en la cual hay penetración vaginal Campbell, ; Courtenay, a ; Greig et al.

Existen varias alternativas o hipótesis que podrían explicar este hallazgo. Primero, tenemos que mantener en cuenta la naturaleza sensitiva de estas preguntas. Les pedimos a las personas que revelaran información íntima y personal sobre sus vidas sexuales. Otra posible explicación para este hallazgo es que aunque podría existir una relación entre los estereotipos sexuales masculinos y femeninos y las actitudes negativas en cuanto al uso del condón, las actitudes negativas no siempre resultan en comportamientos sexuales de alto riesgo.

En otras palabras, el punto de intervención no necesariamente es modificar el contenido de un pensamiento, sino lo que la persona hace a pesar de ese pensamiento. Desde esta perspectiva, es posible actuar de una manera incongruente con un pensamiento o una actitud e.

Mientras que endosar estos estereotipos sexuales y de género sí los podría poner en riesgo de tener actitudes negativas en cuanto a comportamientos saludables, no necesariamente esto resultaría en comportamientos riesgosos. Este artículo fue sometido a evaluación en octubre de y aceptado para publicación en septiembre de Gracias a la Dra.

Irma Serrano-García, Co-Investigadora, quien ha sido una continua fuente de inspiración y apoyo en todos nuestros proyectos. Nelson Varas Díaz, Ex-Coordinador, por su compromiso y dedicación. Orengo-Aguayo, The University of Iowa. National Center for Biotechnology Information , U.

Author manuscript; available in PMC Feb David Pérez-Jiménez 4 and Rosaura E. Resumen Los estereotipos sexuales son creencias generalmente aceptadas y poco cuestionadas que podrían contribuir a cómo los hombres y las mujeres debemos expresar nuestra sexualidad. Estereotipos sexuales, sexualidad masculina, sexualidad femenina, actitudes, condón masculino.

Sexual stereotypes, male sexuality, female sexuality, attitudes, male condom. Abstract Sexual stereotypes are beliefs that are generally accepted and are thought to define how men and women should express their sexuality. Método Para contestar estas preguntas llevamos a cabo un estudio descriptivo y correlacional mediante un diseño transversal. Open in a separate window.

Resultados Opinión sobre los estereotipos acerca de la sexualidad masculina y femenina No encontramos diferencias estadísticamente significativas con respecto a la Sexualidad Masculina [t Relación entre los estereotipos y el uso del condón masculino Por otro lado, al explorar si había alguna relación por género entre estos estereotipos y el uso del condón no encontramos diferencias significativas. Discusión El propósito de este estudio era: The sexual behavior of men in the United States.

Male gender roles and sexuality: A theory of gender and health. Men, gender, and health: Toward an interdisciplinary approach. J Am Coll Health. Randomized trial of behavioral activation, cognitive therapy, and antidepressant medication in the acute treatment of adults with major depression.

J Consult Clin Psychol. The validation of a construct. A new psychology of men. Sex and love in intimate relationships. American Psychological Association; Handbook of Gender, Culture, and Health.

Lawrence Erlbaum Associates Publishers; The what, the why, and the how. Acceptance and commitment therapy: An experiential approach to behavior change. The Guilford Press; Sex stereotypes and their effects in the workplace: Journal of Social Behaviour and Personality. Sex discrimination and the affirmative action remedy: The role of sex stereotypes. Journal of Business Ethics. Gender, power, and the body. Kimmel MS, Messner A, editors.

Macmillan Publishing Company; Levant RF, Kopecky G. Changing the rules of manhood-at work, in relationships, and in family life. Longmore RJ, Worrell M.

Do we need to challenge thoughts in cognitive behavior therapy? Implications for HIV prevention. Culture, Health, and Sexuality. Barriers and facilitators of HIV prevention with heterosexual Latino couples: Beliefs of four stakeholder groups.

Cultur Divers Ethnic Minor Psychol. Esto permite iniciar oportunamente los tratamientos y tomar medidas para evitar la reinfección y la transmisión del virus. Con la medicación actual se retrasa la aparición de las enfermedades marcadoras y por lo tanto del sida.

Mantener relaciones sexuales sin preservativo, compartir una jeringa o recibir una transfusión no debidamente controlada son comportamientos que justifican hacerse el test del sida. Pensar en tener un hijo o estar embarazada es también una buena oportunidad para que la pareja se haga el test, no sólo por la salud de ambos, sino para cuidar al bebé.

Nadie puede recibirlo por vos. Hay una primera etapa de la infección en que la presencia del virus no es detectable por las pruebas de laboratorio: Complementan el examen clínico y ayudan a definir la conducta terapéutica a seguir: Para esto se utilizan el recuento de linfocitos CD4 indicadores de la capacidad de defensas del organismo y la cuantificación de virus circulante en sangre lo que se denomina carga viral.

De este modo, frenan la destrucción de las defensas del organismo y, por lo tanto, retrasan el comienzo de las enfermedades oportunistas. Hoy, el consenso mayoritario es comenzar un tratamiento con, por lo menos, tres tipos de drogas lo que se conoce como "cóctel". Sin embargo, no existen resultados científicamente probados que permitan su aplicación en personas de manera masiva.

Las vacunas de tratamiento se diferencias de los cócteles en que buscan mejorar la capacidad del sistema inmunológico para que éste pueda eliminar al virus, mientras que los cócteles atacan el virus en los diferentes de su evolución. En síntesis, las vacunas buscan mejorar las defensas y los cócteles, debilitar a los agentes que agreden al organismo.

Dado que conocemos las vías de transmisión podemos enumerar los modos de no infectarnos. Todavía existe mucho machismo, mucho miedo a lo diferente. El VIH-sida plantea interrogantes y desafíos para los que no siempre tenemos respuestas. El temor a lo desconocido, los prejuicios, las creencias y valores a los que estamos aferrados explican en gran medida nuestras dificultades para cambiar.

El Sida es una enfermedad transmisible pero no contagiosa. Puede entrar en nuestro cuerpo: Al tener relaciones sexuales sin preservativo.

Al compartir agujas, jeringas o canutos o al recibir una transfusión de sangre no controlada. Prevención de la transmisión sexual: Usar correctamente el preservativo. Correctamente significa usarlo siempre que se mantengan relaciones sexuales con penetración oral, anal, vaginal desde el comienzo de la penetración. Usar un preservativo nuevo y en buen estado en cada ocasión hay que verificar la fecha de vencimiento y el sello IRAM en el sobre.

Si se usan lubricantes deben ser los conocidos como "íntimos" o "personales", a base de agua. La vaselina o las cremas humectantes arruinan el preservativo. El calor también, por eso no conviene llevarlo en bolsillos ajustados del pantalón ni dejarlo en lugares expuestos a aumento de temperatura. La presencia de otras enfermedades de transmisión ETS y de lastimaduras en los genitales aumentan las posibilidades de transmisión del virus, por lo que tratarlas es también una medida de prevención.

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Cuadernos críticos de Geografía Humana. Si se considera las medianas y el tramo de edad que ocupa el segundo lugar, esta tendencia resulta claramente mas delineada entre las mujeres: Complementan el examen clínico y ayudan a definir la conducta terapéutica a seguir: Prevalencia estimada a escala internacional del VIH en Las relaciones con "novias oficiales" o "formales", en cuya caracterización jugaron como criterios los de "seriedad", "respeto", "confianza", en términos de opuestos a "atorrantear": Author manuscript; available in PMC Feb Sin embargo la expresión "portador sano" es confusa, ya que puede hacer pensar que las personas que viven con el virus no lo transmiten, y esto es un error.

Mientras algunos de estos estereotipos favorecen el sano disfrute de nuestra sexualidad, otros nos predisponen a actividades sexuales que pueden poner en riesgo nuestra salud y seguridad.

Si examinamos las normas que dictan estos estereotipos podemos entender por qué. Estudios como estos nos permiten ver cómo los estereotipos sexuales y de género promueven ciertos esquemas mentales que pueden influir para que hombres y mujeres incursionen en comportamientos de alto riesgo para su salud y su bienestar.

A tales efectos, llevamos a cabo un estudio dirigido a contestar las siguientes preguntas: Para contestar estas preguntas llevamos a cabo un estudio descriptivo y correlacional mediante un diseño transversal. Participaron en este estudio personas auto definidas como heterosexuales que se desglosan en hombres El promedio de edad para los hombres fue de La moda fue de 25 y la mediana de Cerca de una tercera parte Igualmente, la mayoría profesaba la religión Católica Sin embargo, una tercera parte Cada una de las escalas mide diferentes dimensiones del modelo teórico antes mencionado.

La Escala de Estereotipos sobre la Sexualidad Masculina contiene 14 reactivos con una puntuación que va de 14— Aborda los temas de satisfacción sexual, erección, variedad sexual, iniciativa sexual, eyaculación, control del deseo, frecuencia de la actividad sexual, manipulación sexual, tamaño del pene, sexo pre-matrimonial, control sexual, y espontaneidad.

La Escala de Estereotipos sobre la Sexualidad Femenina contiene 10 reactivos con una puntuación que va de 10— Aborda los temas de experiencia sexual, manipulación sexual, control sexual, iniciativa sexual, satisfacción sexual, virginidad, necesidades sexuales, penetración, y eyaculación.

Esta escala reflejó un Alpha de Cronbach de. En ambas escalas una puntuación mayor significa estar en mayor acuerdo con los estereotipos tradicionales acerca de la sexualidad masculina y femenina. Diez reactivos hacen referencia a la actividad sexual con la pareja principal y otros 11 a la actividad con otras personas. COSSMA es una organización comunitaria que ofrece servicios médicos y preventivos a personas de escasos recursos económicos en la región este y central de Puerto Rico.

En los programas de educación continuada asistimos a los salones a los que fuimos autorizados. A las personas que mostraban disposición a participar les entregamos un sobre que contenía un cuestionario y dos hojas de consentimiento. Se les daba instrucciones de que una hoja era para ellas y la otra debían firmarla y entregarla junto al cuestionario el cual era recogido una semana después. Quienes participaban competían por una rifa para estadías en hoteles y paradores de Puerto Rico.

Para ello recodificamos las categorías para crear tres categorías: No encontramos diferencias estadísticamente significativas con respecto a la Sexualidad Masculina [t Tanto hombres como mujeres tienen actitudes moderadamente estereotipadas con respecto a la sexualidad masculina. Para ello recodificamos las alternativas para crear tres categorías: Encontramos diferencias significativas en algunos reactivos.

En la Tabla 2 presentamos los resultados con respecto a la sexualidad masculina. Con respecto a la Sexualidad Femenina [t 2. En términos de diferencias por edad creamos tres categorías.

La primera que va de 18—29 y se define como adulto joven. La segunda va de 30—39 y la definimos como personas en los treinta. Finalmente, la categoría de 40—64 la cual definimos como de mediana edad. El promedio para la muestra total fue de Hay que recordar que a mayor puntuación, mejores actitudes hacia el codón. De este modo, observamos que en esta muestra permean actitudes moderadas hacia el uso del condón.

El coeficiente de determinación para la varianza compartida R 2 fue de. Por otro lado, al explorar si había alguna relación por género entre estos estereotipos y el uso del condón no encontramos diferencias significativas. El propósito de este estudio era: Respecto al endoso de estereotipos sexuales masculinos y femeninos, los resultados sugieren que tanto los hombres como las mujeres que participaron de este estudio, independientemente de su edad, parecen tener actitudes moderadamente estereotipadas con respecto a la sexualidad masculina.

Igualmente, el estereotipo de que las mujeres deberían estar dispuestas a satisfacer al hombre sexualmente podría resultar en coerción sexual en el caso de que la mujer no quisiera tener relaciones sexuales durante un momento en particular, nuevamente poniendo en riesgo su seguridad y salud. Por el contrario, los hombres tienen esa receptividad cuando se trata de su sexualidad, pero no cuando se trata de la sexualidad de la mujer.

Aunque este dato no sorprende es una reafirmación empírica de una realidad que hemos venido observando y denunciado por décadas. Las relaciones sexuales entre hombres y mujeres no son igualitarias llevando la peor parte la mujer.

Y se utiliza la expresión "persona que vive con sida " para quienes han desarrollado la enfermedad. Podemos estar infectados con el VIH -o sea, ser "VIH positivos" o "seropositivos"- y, todavía, no haber desarrollado el sida. En esta etapa aparecen las llamadas "enfermedades oportunistas o marcadoras", que se desarrollan aprovechando la caída de las defensas. A ello se suman los efectos directos del virus en el organismo, que incluyen trastornos del sistema nervioso y el aparato digestivo.

Suele llamarse así a aquellas personas que viven con VIH pero que no han desarrollado los síntomas del sida. Sin embargo la expresión "portador sano" es confusa, ya que puede hacer pensar que las personas que viven con el virus no lo transmiten, y esto es un error. Hay estudios para detectar la presencia del virus.

Esto permite iniciar oportunamente los tratamientos y tomar medidas para evitar la reinfección y la transmisión del virus. Con la medicación actual se retrasa la aparición de las enfermedades marcadoras y por lo tanto del sida.

Mantener relaciones sexuales sin preservativo, compartir una jeringa o recibir una transfusión no debidamente controlada son comportamientos que justifican hacerse el test del sida. Pensar en tener un hijo o estar embarazada es también una buena oportunidad para que la pareja se haga el test, no sólo por la salud de ambos, sino para cuidar al bebé. Nadie puede recibirlo por vos. Hay una primera etapa de la infección en que la presencia del virus no es detectable por las pruebas de laboratorio: Complementan el examen clínico y ayudan a definir la conducta terapéutica a seguir: Para esto se utilizan el recuento de linfocitos CD4 indicadores de la capacidad de defensas del organismo y la cuantificación de virus circulante en sangre lo que se denomina carga viral.

De este modo, frenan la destrucción de las defensas del organismo y, por lo tanto, retrasan el comienzo de las enfermedades oportunistas.

Hoy, el consenso mayoritario es comenzar un tratamiento con, por lo menos, tres tipos de drogas lo que se conoce como "cóctel". Sin embargo, no existen resultados científicamente probados que permitan su aplicación en personas de manera masiva. Las vacunas de tratamiento se diferencias de los cócteles en que buscan mejorar la capacidad del sistema inmunológico para que éste pueda eliminar al virus, mientras que los cócteles atacan el virus en los diferentes de su evolución. Esta identificación negativa en relación al placer masculino, se encuentra en la base de la aceptación naturalizada de la resistencia del varón o de su explícita negativa en la mayor parte de los relatos de las jóvenes "él no siente": Una representación de la sexualidad masculina asociada con la "naturaleza" como "fuerza incontenible", que configura las relaciones sexuales en términos de una "intensidad tal" o "un impulso del momento" que "no da tiempo" para el cuidado.

Una representación predominante del preservativo como masculino, un "asunto de hombres", iniciativa y responsabilidad del varón uso efectivo, compra, tenencia, momento y características de su colocación a partir de la cual la capacidad de intervención de la mujer se reduce a solicitar. La asociación por la negativa o en términos de oposición al "conocimiento y la "confianza" uso para los momentos iniciales de una relación o para encuentros ocasionales pone de manifiesto que en esta línea de significación "conocimiento" y "confianza" no solo refieren a un saber "de enfermedades", sino sobre todo, a un saber de la "conducta" del otro.

El primero, en varios casos el uso del preservativo es vivido como una concesión del varón, como algo que el varón concede y hace a disgusto, parte de un proceso de intercambio y concesiones tambien para la mujer: El segundo deriva de atributos del embarazo como medio de manipulación femenina en función de producir o mantener la alianza, en términos de las jóvenes de este estudio: Significativamente sin embargo, aparece muy débilmente en aquellos tramos auto referenciales, por ejemplo relatos de distintos tipos de relaciones sexuales, problemas que le preocupaban personalmente, temas hablados con familiares o amigos, etc.

Esta construcción centraliza en el "contagio", configura a quienes lo padecen en un "otro" peligroso, refuerza visiones generalizantes y estigmatizantes de "descontrol", "promiscuidad", "droga", "relaciones sexuales ocasionales", "relaciones sexuales con desconocidos" como condiciones causales; a la vez que sostiene un imaginario de garantías y seguridades morales en los preceptos de "cuidarse", "no drogarse", tener "pareja estable", usar "preservativos con desconocidos" o en las "relaciones ocasionales".

Notas para la reflexión. Como hemos señalado las posibilidades concretas de su prevención no pueden considerarse de manera aislada; gravitan modos de vida, así como modalidades específicas de relación social y sexual en las que son relevantes el entramado de relaciones de poder que sostienen estereotipos y roles de género. Dialogue and negotiation of meaning: Culture, Health and Sexuality: Acerca de la condición femenina: El Colegio de México, Cambridge University Press, Bibliografía sobre a juventude.

Algunos elementos para interpretar la presencia de los varones en los procesos de salud reproductiva. Cambios y continuidades en la identidad masculina. Manhod in the making: Yale University Press, Sexualidad y construcción social del SIDA: Cuadernos Médico Sociales , Rosario, n.

Sexualidad y relaciones de género: Cuadernos Médicos Sociales , n. Critical Public Health , London, v. Las experiencias contradictorias del poder entre los hombres.

Ediciones de las Mujeres, La masculinidad como factor de riesgo. Hasta donde el cuerpo aguante: Horizontes Antropológicos , Porto Alegre, v. La antropología feminista y la categoría género. Nueva Antropología , México, v. La salud del adolescente y del joven.

Organización Panamericana de la Salud, n. Social Science and Medicine , v. Salud, cambio social y política: Open University Press, Si se considera las medianas y el tramo de edad que ocupa el segundo lugar, esta tendencia resulta claramente mas delineada entre las mujeres: Un abordaje socio-antropológico integrado en género, usuarios de drogas inyectables y personas que viven con VIH" TL Entrevistamos a un total de 67 mujeres y 55 varones. Aquí presentamos datos de las dos primeras categorías.

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